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lunes, 10 de noviembre de 2025

LO QUE ME DAÑÓ NO EXISTE

🌿 SANANDO Y GOZANDO BLOG

Lo que me dañó no existe

Hay momentos de la vida en los que algo nos hiere tan profundamente que quedamos atrapados allí.
Quedamos detenidos mentalmente en la escena del dolor.
El cuerpo sigue, pero la mente queda inmovilizada, como si se hubiera roto en pedacitos.

Y lo peor no es el hecho en sí.
Lo peor es la repetición.
La mente vuelve, vuelve, vuelve…
como si ese dolor fuera la única verdad posible.

Pero la mente no es la verdad.
La mente es un mecanismo.
Un órgano obediente.
No sabe lo que es pasado, presente o futuro.
Sólo responde a lo que repetimos.

Si repito un dolor, lo reactivo.
Si repito una herida, la mantengo viva.
Si repito una memoria sufrida, la convierto en identidad.

Por eso este mantra tiene poder:

“Lo que me dañó no existe.”

No porque neguemos lo vivido, sino porque dejamos de sostenerlo.
Dejamos de darle existencia.
Dejamos de alimentarlo.

Cuando repetimos este mantra 100 veces, estamos desprogramando la mente.
Estamos interrumpiendo el circuito del sufrimiento.
Estamos rompiendo el hechizo.

Porque sí, el dolor también es un trance.
Un trance oscuro, repetitivo, automático.

Entonces, ¿qué hacemos?

1. Repetimos el mantra con ritmo interno:
Lo que me dañó no existe.
Lo que me dañó no existe.
Lo que me dañó no existe.

2. Cerramos los ojos un minuto.
Y ahí, en ese minuto de silencio, donde el dolor ya no está dirigiendo la escena:

3. Visualizamos la nueva realidad.
La versión de nosotras que está libre, completa, entera, creadora.

Porque cuando yo digo este mantra, me vuelvo autora de mi vida.
Cuando yo digo este mantra, retiro la energía del pasado.
Cuando yo digo este mantra, la mente deja de traerme lo que me destruye.

Y entonces sucede lo más grande:
El dolor deja de ser identidad, y se convierte simplemente en experiencia.
Algo que fue, algo que enseñó, algo que terminó.

No niego lo que pasó.
Niego su permanencia.

Yo no soy lo que me dañó.
Yo no soy lo que me rompió.
Yo soy lo que decido crear ahora.

Porque aquí, en mi presente, yo vuelvo a elegir.
Porque aquí, en mi interior, yo soy la creadora de mi realidad.

Lo que me dañó no existe.
Y aquí vuelvo a nacer.

✍️Elida Bentancor 
Sanando y Gozando Blog 

martes, 14 de octubre de 2025

ALÉJATE DE LAS PERSONAS QUE NO QUIEREN A TUS PADRES

La mayoría dice que los hijos no tienen nada que ver con sus padres.
Pero la verdad —esa que la vida te enseña con golpes de alma— es que muchas veces sí.
Porque antes de abrir la boca, algunos ya miran la frente y leen una etiqueta invisible: “el hijo de…”.

Y entonces, aunque seas distinto, aunque tu corazón no tenga nada que ver con aquello, el juicio ya está hecho.
Por eso, aléjate.
Aléjate de quienes no quieren a tus padres, porque en el fondo tampoco van a quererte a ti.
La energía no miente, y el rechazo hacia donde venís es rechazo hacia tu esencia.

No alimentes a las hienas con tu amor, tu paz y tu luz.
Porque si no te ven con buenos ojos, buscarán cobrar en ti lo que no pudieron resolver con ellos.
Y eso, aunque suene duro, también incluye a los familiares.
Porque la sangre no siempre une; a veces aprieta, hiere y duele.
La lealtad familiar mal entendida puede ser una cadena invisible que te ata a historias que no son tuyas.

Es tiempo de liberarte de los pactos de lealtad ancestral.
Aquellos que decretaron tus antepasados, sin saber, al repetir:
“Así somos en esta familia…”, “así se hace…”, “así se paga…”
Rompe con esa herencia emocional que no te pertenece.

Tú no estás aquí para repetir el destino de tus padres, ni para pagar las deudas de tu árbol.
Estás aquí para sanar, para vivir tu propia historia, para honrar tu linaje sin cargarlo.
Amar a los padres no significa cargar sus heridas.
Honrar la familia no implica vivir en sus culpas.

Aléjate con amor, sin culpa, sin rencor.
Agradece la lección y sigue con tu bella vida.
No pidas permiso a nadie para ser tú.
No necesitas justificar tu paz.
✨ El amor verdadero también sabe poner distancia.

Cuando te liberas, también liberas a tu árbol.
Y al hacerlo, bendices a quienes vinieron antes y a quienes vendrán después.
💫 Esa es la verdadera lealtad: la que se transforma en libertad.

✍️ Elida Bentancor